Antes de salir de casa, coge una botella transparente de plástico vacía.

Llénala de arroz crudo hasta la mitad.

Luego introduce “tesoros” (un muñequito, un caramelo, un chicle, etc.).

Luego vuelve a echar arroz casi hasta llenarla.

Pon el tapón y asegúralo de algún modo para que no la abra (cinta adhesiva,…).

Cuando se aburra en el coche, entrégale la botella y rétale a encontrar todos los “tesoros” ocultos.

Dile que si los encuentra todos, y si se porta bien durante el resto del viaje, cuando lleguéis a vuestro destino le ayudarás a abrirla y los “tesoros” serán suyos.